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    BODAMAYO 2026

    Arcelia y Andrés

    Por Roseline Peralta5 min de lectura
    Arcelia y Andrés

    Cuando se acerca a mí una pareja o una novia, habitualmente, una de las primeras dudas es: ¿tengo tiempo si me quiero casar en x fecha? ¿será que podamos organizarla? y mi respuesta es “el tiempo es relativo, siempre y cuando estén abiertos, seguros y flexibles de lo que quieren y con lo que podríamos contar”

    Y este fue el caso de Arcelia y Andrés, dos jóvenes muy claros y decisivos, flexibles y acogedores, que entendieron perfectamente, que podemos hacer la boda de sus sueños y el día que iniciaba una vida consagrada en matrimonio, por el simple de hecho de así decidirlo, rodeados de quienes más aman y los aman.

    Este blog, será más el relato de cómo logramos celebrar el amor entre los Mendieta Sánchez en tan solo 34 días luego de que tuviésemos ese mensaje de urgencia de parte de Arcelia.

    Arcelia me escribió para consultar sobre mis servicios en Enero de este año, hablamos y quedó abierta la posibilidad de sentarnos luego de tomar una decisión. Esa decisión llegó el 11 de abril con un mensaje y audios llenos de premura por comenzar a trabajar a las ya.

    Tomando en cuenta que estarían los hermanos de Arcelia en el país, deciden casarse civil y es por lo que me contactan, hablamos de fechas estando disponibles el 16 y 23 de mayo, acordamos un 16 de mayo y de ahi en adelante armamos el concepto de la boda para luego proceder a contactar proveedores.

    El concepto inicial lo amaba personalmente, amaba lo íntimo, original, hasta lo chill que se sentiría, muy ellos y algo innovador entre las bodas que había organizado. Tendríamos una barra de pizza hecha en el momento, en un venue al aire libre, música en vivo, sifón de cerveza artesanal y sobre todo amigos y familiares gozando la nueva unión de dos chavalos que aman la cotidianidad y el calor de la familia.

    "Tener un presupuesto mentalizado es el norte que necesitamos para trabajar sobre estos rieles..."

    algo supremamente importante que siempre les digo a las parejas y/o anfitriones, es tener un presupuesto mentalizado es el norte que necesitamos para trabajar sobre estos rieles y que las expectativas, los mood boards de pinterest, las celebraciones de ig, no nos hagan invertir tiempo y anhelos sobre cosas muy pequeñas o muy grandes sobre lo que está a la medida de TU boda, porque es justamente eso, cada boda tiene lo suyo y debe estar en base a lo que como pareja quieren y pueden.

    Sin embargo, ese concepto cambió una semana después cuando los muchachos dijeron “Sabes que, nos queremos casar por la iglesia también”. En ese momento comencé a pensar en todo lo que implicaba y el tiempo que teníamos. Cuadrar que ellos tuvieran sus documentos de los sacramentos de iniciación cristiana al día, que la iglesia tuviera disponibilidad, que el Padre estuviera abierto a darles las charlas ipsofactamente, -¿y saben qué?-, cuando las cosas son de Dios, te las pone sobre el camino, y todo, absolutamente todo iba teniendo un rumbo positivo.

    Ahora ese grupo que llamábamos Boda Civil Arcelia y Andrés, pasó a ser Boda Eclesiástica. Ese mismo día, se hizo una invitación digital y acá agradecemos la premura de Stef que es parte de nuestra red de proveedores, que se super puso las pilas -como decimos coloquialmente- para que la invitación estuviese lista al día siguiente. Los chicos contrajeron matrimonio civil el 9 de mayo en una ceremonia íntima en su nuevo hogar, y nos preparábamos para que ellos recibieran la bendición de Dios el 16 de mayo, con un 100% de invitados confirmados, a pesar de tener una invitación por sorpresa.

    Llegamos al 15 de mayo, nos reunimos para el ensayo y entonces los conocí personalmente, porque esta es otra parte importante de la historia, todas nuestras reuniones siempre fueron en línea y por otros eventos que yo tenía no podíamos coincidir a vernos presencial, y acá agradezco a su confianza y a la tecnología que nos optimiza el tiempo. Y muchachos, el ensayo es una parte esencial de la preparación de la boda, si bien es cierto hay momentos espontáneos y orgánicos pero que se estan previamente pensados para que ustedes pueden fluir sin estrés y presión que lo que viven ese día no se repetirá mas. Por lo que el ensayo nos sirve para romper el hielo entre todo el cortejo, un momento para despejar dudas, recordar el momento del rito, recordar quienes están presentes en el rito del matrimonio, ¿qué hacer y que no como papás de los novios?, etc. etc., para que el día de la boda lo disfruten sin el estrés de no saber que hacer o como actuar.

    y así, una vez iniciamos pre montaje el 15 de mayo, la iglesia quedó un 95% lista y el venue quedó con el mobiliario esencial que marcaba el norte de los elementos complementarios para la decoración.

    Llegó el día mas emocionante, una mañana hermosa soleada y con el aire fresco característico de El Crucero, empezamos a distribuir mesas, recibir proveedores, repasar la lista de elementos, saludar a la familia que estaba en la cabaña. Se llegaron las 2pm y empezó el Get Ready de la novia, un momento sumamente especial entre amigas, hermana y mamá. Ese momento en que la novia se vuelve el centro, y todos estamos en torno a que ella esté tranquila y viviendo a plenitud un día tan memorable.

    Andrés, por su parte, lleno de nervios, pero esos nervios de emoción, tanto que el tiempo pasa lento y no sabés qué asignación tomar mientras todos están resguardados en el cuarto de la novia. Dña. Leyla, la mamá de Andrés, por su parte, es una señora llena de mucha emoción y sentimientos por ver a su hijo prepararse para iniciar su propia vida matrimonial, pero feliz de saber que formará un hogar lleno de amor y con la bendición de Dios.

    El Dr. Julio, un padre muy jovial y que logramos ver, tiene una linda relación con sus hijos. Listo para entregar en el altar a su pequeña, pero al mismo tiempo lleno de sentimientos porque Arcelia sería su última hija, su chiquita, la menor de su casa, por casarse. No obstante, con la seguridad de que ahora emprendería su propia vida, tomada de la mano de Dios y guiada por el ejemplo de ello como padres.

    Vivimos una misa muy linda, muy emotiva, celebrada por el sacerdote que conocía a Arcelia desde bebé y mientras una parte del equipo estabamos pendiente de la iglesia, recibía mensajes de quienes estaban en el venue que decían “está lloviendo, debemos cambiar de lugar las cosas”

    Y en este punto, sabemos que para los planner no hay mayor detractor que el clima, sobre todo para eventos al aire libre, Este fue un día que empezó lindo y soleado, pero estando en la misa el cielo se tornó nublado y nos llovió. El equipo movió de lugar al dj, se quitaron sillas por los cojines, pero se mojaron los manteles y otros elementos. ¡¿Pueden imaginar mi preocupación?!

    Terminó la misa, y seguía lloviendo, pero cuando tus invitados están pensando en celebrar un día especial, viviendo al máximo este momento inigualable e irrepetible junto a vos, sentarse a una mesa que ha recibido brisa, o estar en el césped húmedo es lo último que pensarían. Este fue el caso de los invitados de Arcelia y Andrés.

    La brisa cesó, se tomaron fotos, bailaron, cenaron pero sobre todo disfrutaron al máximo, un día que pueden recordar el resto de su vida y que podrán contar a sus descendientes que, el amor se vive recibiendo la lluvia como bendición, el tiempo como lo más preciado y a Dios como el centro de su hogar sobre todas las cosas.

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